Cartel
Sobre la mesa, reposa una botella de aguardiente frió, un juego de copas de cristal talladas con dragones , ceniceros, también hay un espejo y cuatro billetes de cien dólares , Juan José organiza en hileras unos tarritos de carretes fotográficos, en su interior coloca cocaína, luego la marca con su respectiva procedencia y se separa para darle el ultimo vistazo al lugar. “Perfecto” dice y con el acelere que mantiene, se pone las narices llenas de polvo, se saca de la chaqueta una wiskera y bebe… bebiendo le sonó el timbre de la casa, entonces tocaba abrir, cargo su pistola y después de asegurarla la puso detrás de su espalda, más suspiros y comienza a saludar a los invitados, eran tres señores antioqueños, muy bien hablados, con sonrisas. fueron celebrando,
Quedaron impactados con la presentación del apartamento, les gustaba todo, hasta la flacuchenta, Catalina, que fumaba un cigarrillo en silencio, mirando por la ventana
Juan José pregunto a Catalina por música.
Pero que quieres que le ponga a estos señores, con esas caras de arrabaleros.
-Un momento señorita, nosotros somos de Medellín y venimos a hacer negocios , nos vamos a tomar un aguardiente, y a ponerle precio a esta cocaína. Entonces por la música no se preocupe, ponga lo que quiera ,siempre y cuando no sea una maricada gringa, no tenes a los Visconti.
Ah y además el aguardiente que esta en esa mesa es muy feo, mas bien baje al carro y le pide una botella al chofer, es el que esta hablando con el portero de acá.
Bueno pues, y vos que rolo, tenes una cara, por que no probamos de una vez lo que tienes.
Los otros señores parecían estar muy atentos al comportamiento de Juan Jose , le miraban la tembladera y ala vez estaban encantados con la decoración.
-Ve Juan , yo no sabia que pintabas tan bonito
-Si yo pinto hermoso, lo que pasa es que últimamente ando muy embolatado, tendré que sacar más tiempo.
Que señores , un aguardiente.
-Yo no bebo sin música.
-Ustedes están de buenas, la semana pasada estuvo un paisano de ustedes aquí, un enamorado de toda esa música.
Este te suena? José Alejandro Morales.
Colombianos a hacer negocios.
Se destapo el aguardiente y los hombres comenzaron a cruzarse miradas. Se quitaron las chaquetas, mientras Juan Jose sacó una caja con una cuchilla y abrio el primer tarrito con la mayor delicadeza del mundo. Catalina ya habia vuelto , se quedo parada viendo como los hombres comenzaban a catar la mercancía. Miraba a Juan Jose con rabia, hasta que logro llamar la atención.
- Élla quiere un pase.
- Cata queres un pase
- Por supuesto
- Ven aquí
Catalina se incorporo a la fiesta.
Fabián es un personaje joven, que heredo el negocio del narcotráfico, de su padre, después de ser asesinado por infiltrados guerrilleros. La situación era de vida o muerte, Fabián esperaba un balazo desde hacia un año, su afición por la cocaína y el desespero de saber que tenia una bala apuntándole a su cabeza cada minuto de su vida. le llevaron a generar en la ciudad de Bogota una oleada de niñitos con plata que conseguían pistolas robadas en los batallones del ejercito. En esa época la música electrónica ya había cogido a muchos de los jóvenes bogotanos, la estratificación en el que la sociedad colombiana vivía no era excusa para cerrar el genero. En el techno encontraron locura y por ella iban, música por todo lado que la gente quiere bailar. Un montonon de paranoia, de relaciones rotas con desniveles sorprendentes. Gritos , disparos al aire como no, si tenían como presidente al señor Samper, un mandatario que fue señalado de tener vínculos con el narcotráfico, mejor dicho todo en un solo acelere. Y es que no se para, el que para pierde, y el que pierde se muere a bala. Las ciudades Vivian divididas en dos, entre pobre y ricos, estos primeros negados a acceder al bienestar, luchadores por el pan.
Y se armaban de valor, se fumaban un bazuco.
Mientras tanto los ricos, ya lo saben, es mejor no ensañarse.
Donde estarán las madres de familia?
